martes, 4 de enero de 2011

EL SUPER HEROE DE LOS MOJADOS


Hace algunos años Robert Rodríguez y su compadre Quentin Tarantino presentaron “Grindhouse” una película de terror conformada por dos partes que proyectaron una tras la otra (tipo cine rotativo) en salas de proyección baratas.  Para hacer el show más divertido, entre una y otra presentaron una serie de trailers falsos de “futuras películas” pero que jamás tuvieron intención de rodar.
Entre ellas estaba “Machete” la historia de un ex policía federal mexicano que emprende una venganza contra sus enemigos de frontera. El éxito del trailer fue tal que el público empezó a preguntar por la fecha de lanzamiento del largometraje que, además de sanguinario y grotesco, prometía ser muy divertido. 
Rodríguez decidió complacer a sus seguidores.  Llamó a su eterno extra Danny Trejo, un actor chicano con cara marcada, cuerpo tatuado y le propuso el primer protagónico de su vida. Trejo emocionado aceptó, sin imaginarse  que meses después estaría compartiendo crédito con Robert de Niro y besos con Jessica Alba, Michelle Rodríguez y Lindsey Lohan.  Nada mal para un exconvicto que estuvo recluido algunos años durante su juventud y que solo había encarnado pequeños papeles dignos de un latino feo:  matón, contrabandista y presidiario.  Pero su experiencia en más de 200 películas y su “antifísico” fueron determinantes en esta producción, a pesar de que en una industria sea indispensable ser joven, guapo y atlético.

Fue así como le dio vida a “Machete”, un policía federal mexicano de frontera que después de ser víctima de una emboscada, hecha por su jefe en la que mueren su esposa y su hija, toma revancha. Todo esto ocurre del otro lado de la frontera (en USA), en medio de un polvoriento y amarillo pueblo de Texas donde los “mojados” mexicanos se las arreglan por sobre vivir respaldados por “la red”, un grupo al margen de la ley que vela por su bienestar.
En la frontera ilegales, narcos  y policías conviven y sobreviven.   El cura del pueblo filma las confesiones de sus feligreses y tiene en su sacristía cigarros de marihuana mexicana a la par de los tabacos cubanos, mientras que los mojados buscan integrarse a una sociedad que los necesita pero a la vez los rechaza con medidas políticas encabezadas por un senador protagonizado por Robert De Niro.
En este ambiente Machete, fiel a sus principios y afectos, pero sanguinario con sus enemigos, hace el mejor uso de sus destrezas y arremete con todo. Armado con cuchillos y machetes, propina cortes certeros a quienes quieren destruirlo y los amenaza con mensajes de texto en los que les advierte que “Se jodieron al mexicano equivocado”.
Entonces las vísceras, los brazos y las cabezas caen en medio de charcos de sangre en una película llena de muertos que soportaría aquel comentario de “necesita  intermedio para sacar los cuerpos”. Sin embargo, a pesar de lo grotesco y de que la sangre parezca salpicar, es difícil cerrar los ojos.  El horror y la risa se reparten las escenas llenas de cortes sanguinarios, decapitaciones y cuchillazos en una película que solo puede despertar  comentarios radicales. Mientras para algunos es violenta y grotesca, para otros es divertida y arriesgada.  Todo esto, por supuesto depende del cristal con que se mire.  Pero sea como sea, es interesante observarla desde el género en que está inscrita y es el “Gore”, un estilo en el que la sangre y las mutilaciones son sus mayores características. 
Desde sus inicios, Rodríguez se caracterizó por dirigir películas de bajísimo presupuesto y muchas balas. “El Mariachi” y “Desperado” estuvieron en su lista a las que luego se unieron “Del crepúsculo al amanecer” “Four rooms”, “Sin City”, historias en las que integró más ingredientes para sazonar su estilo.
Las mujeres de cuerpos esculturales, los zombies y la sangre chorreante han sido elementos recurrentes que Rodríguez mezcla a su antojo de acuerdo al proyecto que dirija.  A “Machete” se propuso darle un aspecto de película setentera con imágenes amarillentas que apuntala con efectos digitales burdos y divertidos, y con sonidos reconocidos en antiguas producciones televisivas como la del hombre nuclear. 

El artificio estético es el mejor medio para presentar una historia donde el tema termina siendo un gran chiste. Por haber nacido de estirar un falso trailer que contenía una historia completa, “Machete”  se cuenta como  un mito de  frontera:  Un feo irresistible, acompañado solo por un machete y un grupo de mojados, consigue derrotar a los chicos malos que pretenden colocar una malla eléctrica en la frontera para evitar que lleguen más inmigrantes.  Para contarlo Rodríguez buscó, además de Trejo, a Robert de Niro, Steven Seagal, Don Jonson y a Lindsey Lohan para que actuara como lo hace en la vida real (ebria y drogada).
Pero lo más interesante, es el mensaje cifrado de historia. Después de rendir un homenaje a ese espíritu rebelde mexicano que años atrás forjó revoluciones, Rodríguez siembra una inquietud: ¿Qué pasaría si los ilegales se rebelaran?




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